Como buenos cristianos y mantenedores de las antiguas tradiciones, el jueves 29 de mayo fueron todos, pequeños y grandes, a la celebración litúrgica. Se acordaron de los que ya se encuentran en el reino de los cielos y lo celebraron después, en reuniones familiares, con amigos y vecinos, algunos llegados de miles de kilómetros de distancia para visitar a sus parientes y los lugares natales.
Las autoridades locales han querido dar a esta fiesta, este año, una significación especial: “Vamos a bendecir una cruz (troiţă) dedicada a los héroes. Su sacrificio constituye una ocasión de elevación espiritual, de meditación en los valores perennes, de ejemplo a seguir por todos los buenos rumanos amantes de su país y de su gente, con sentido del deber bien cumplido, sea cual sea el trabajo y la contribución de cada uno de nosotros (…)”, precisaba el alcalde de la comuna Cordún, Adrián Diaconu.
La ceremonia del monumento a los héroes continuó con una sesión festiva del Consejo Municipal Cordún dedicada a los ciudadanos de honor de la comuna, ocasión para relanzar la monografía de la misma. “Llevamos más de dos años trabajando en este proyecto de identificar, reconocer y promover a unas personalidades locales a quienes debemos prestigio y aprecio. En una comuna grande, rica y hermosa como la nuestra, ha sido relativamente difícil llegar sólo a unas cuantas personas, ya que el título de ciudadano de honor se concede según un reglamento, por decisión de los consejeros locales, y no según simpatías o preferencias personales. El nombre y las funciones de estos 14 ciudadanos de honor, la contribución de cada uno al bien de la comunidad y de sus miembros, sean de aquí o de otras procedencias, os convencerán del hecho de que estos lugares son bendecidos”, cree el alcalde de la comuna Cordún.
¡Felicidades, Jesús! Es un reconocimiento merecido a tu dedicación y a tu integración en cuerpo y alma en esas tierras rumanas.

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