Ciudad del Vaticano, 20 noviembre 2013 (VIS).-Al finalizar la audiencia, Francisco ha saludado a los peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro. El Papa ha recordado a las víctimas y los familiares de los afectados por el aluvión que estos días se ha cobrado muchas vidas en la isla italiana de Cerdeña.
El Pontífice ha dedicado unas palabras a la Jornada Pro Orantibus que se celebra mañana, 21 de noviembre, memoria litúrgica de la Presentación de María Santísima en el Templo. Francisco ha recordado los testimonios de vida de clausura y ha animado a los presentes a sostenerlos espiritual y materialmente para que puedan lograr su importante misión. “Es una buena ocasión -ha dicho- para agradecer al Señor por el don de tantas persones que, en los monasterios y en las ermitas, se dedican a Dios con la oración y en rotundo silencio”.
Asimismo ha mencionado que el 22 de noviembre las Naciones Unidas inaugurarán “el Año Internacional de la Familia Rural”. “También en el trabajo -ha continuado-, la familia es modelo de fraternidad para vivir una experiencia de unidad y solidaridad entre todos sus miembros, con una mayor sensibilidad hacia los más necesitados de corazón, los que necesitan ayuda, intentando que no haya conflictos sociales.... Que esto contribuya a valorizar los innumerables beneficios que la familia ofrece al crecimiento económico, social, cultural y moral de toda la comunidad humana”.

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