
Los cristianos iraquíes celebran la Navidad como una de las fiestas más importantes de su calendario, decorando calles y plazas. Este año no pueden hacerlo en sus iglesias y lugares de culto, pero Cristo sigue naciendo en medio de su pueblo. En medio de los sufrimientos y las dificultades, esta tienda está plantada como signo de esperanza para los miles de refugiados de la Llanura de Nínive.
Los cristianos iraquíes celebran la Navidad como una de las fiestas más importantes de su calendario, decorando calles y plazas. Este año no pueden hacerlo en sus iglesias y lugares de culto, pero Cristo sigue naciendo en medio de su pueblo. En medio de los sufrimientos y las dificultades, esta tienda está plantada como signo de esperanza para los miles de refugiados de la Llanura de Nínive.

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