Este año las luces que han preparado por algunas de las principales calles de Belén, más las luces del árbol de Navidad en la plaza de la Natividad, se encendieron mucho tiempo antes que otros años. Han querido de este modo hacer entender a la población que la Navidad está aumentando la fuerza de dar más paz, de dar esperanza, de dar más alegría, porque la gente tiene necesidad de esto y no debe continuar vivir siempre en la inseguridad o en el odio.
También las autoridades, por tanto, han intentado ayudar a la gente a participar lo más posible en la fiesta de la Navidad. Las autoridades piensan un poco en todos: cristianos y musulmanes que están presentes en esta ciudad. Es un hecho que la Navidad es esperada por todos, sobre todo por los cristianos, y es esperada porque se espera lo que es el verdadero don: el don de la paz, de la alegría, de la fraternidad de los que tienen verdadera necesidad.
Necesitan sentirse apoyados por todos los peregrinos cristianos que llegan a Belén, y están llegando centenares, en estos días. Creo que sea un buen augurio la voluntad de comenzar a encender estas luces y el Árbol de Navidad, para que sobre todo los habitantes de Belén puedan verse colmados de una paz mayor, que la gente de esta ciudad, sobre todo, está esperando y que quiere vivir en plenitud.
- El oratorio es importantísimo para estos chicos. La escuela lo es seguramente para preparar sus futuros, y el oratorio para tratar de darles una respuesta en lo inmediato. Un lugar de encuentro, de reunión, de comunión. De otro modo, estos chicos ¿qué realidad vivirían hoy?
De otro modo, no sabrían donde reunirse, qué actividad realizar y estarían en las calles. El oratorio es el centro para conseguir que los jóvenes puedan encontrar juegos, diversión, y también un modo de encontrarse a través del asociacionismo o a través de la actividad de los scout. No es fácil, porque no tenían la costumbre de reunirse. Cierto, estos chicos, fuera de Belén y también en Belén, no encuentran otras diversiones, ni ir a Jerusalén donde todo está cerrado o a ninguna otra ciudad como alguno podría pensar. El oratorio, por tanto, es un centro de atracción, de agregación. Los chicos estarían siempre aquí.
- ¿Ustedes tienen contacto también con las familias?
Las familias están en dificultades. No es fácil la vida en Belén y en sus alrededores. En la preparación para la Navidad se están llevando adelante algunas actividades para tratar de ayudar a la gente a vivir un poco más en la tranquilidad, en la esperanza. Cierto, la gente está todavía sufriendo. Estamos tratando de llevar adelante nuestra parte, que es la de la educación, lo mejor que sabemos. Las familias de los jóvenes musulmanes mandan a sus hijos a nuestra escuela, porque reciben una educación que les da la posibilidad de entrar en el mundo laboral y una preparación para la vida.

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