El joven párroco que no abandonó a sus fieles para salvarse

El padre Juan Pronobis fue uno de los entre 1300 prisioneros confinados en los sótanos del Fuerte VII que fueron catalogados como "enemigos especialmente peligrosos para el Reich": funcionarios, maestros, abogados, terratenientes y sacerdotes. En este último grupo había 39, incluyendo 33 de la diócesis de Chelmno. También el formó parte de los 130 prisioneros que fueron fusilados el sábado 28 de octubre de 1939 en el bosque de Barbarka.

El padre Juan, al igual que otros, corrió descalzo desde el camión hacia la fosa de la muerte, entonando la canción "¿Quién viene en mi auxilio?”. Diez días más tarde fue asesinado en una ejecución en masa en el bosque de Piaśnica su tío, el padre Wojciech. Durante este tiempo fue detenido el padre Alexander Pronobis que sobrevivió a la guerra detrás de las alambradas de los campos de concentración.


Los alemanes ocuparon Pomerania ya en la primera semana de la guerra. Sin embargo el párroco de Grębocin contó con la ayuda de los bomberos para enterrar las campanas de la iglesia. A pesar del peligro y del terror creciente no dejó de pronunciar sermones patrióticos, aunque era consciente de que los alemanes locales seguían todos sus movimientos y palabras, y estaban ávidos de revancha por lo que el párroco había hecho para recuperar la identidad polaca.


Aunque el ambiente se tornaba cada vez más opresivo, resolvió no abandonar a sus feligreses, todavía siguió celebrando misas. Después de una de ellas, el martes 17 de octubre de 1939 fue detenido en la iglesia y llevado a la estación de bomberos donde los alemanes del lugar lo golpearon hasta dejarlo inconsciente. Al día siguiente el sacerdote maltratado fue entregado a los guardias del Fuerte VII de Torun. Primero lo pasearon por las calles del pueblo pero estaba muy debilitado por las torturas recientes, agotado, cayó. Entonces lo subieron a una carreta…


De acuerdo con las relatos familiares al sacerdote lo seguían su madre con su hija Marta. En algún momento, el padre Juan se volvió hacia su hermana, rogándole: por favor, cuida a mamá... Cómo Cristo, también Juan en su via crucis se encontró con su madre…


Ahora conozcamos la extraordinaria vida de este celoso párroco que fue fiel hasta el final y no abandonó a sus fieles.


Juan Pronobis nació el 13 de diciembre de 1899 en Lubiewo. Esto fue en el seno de una familia bien renombrada de Pomerania, que en la segunda mitad del siglo XIX dio además otros dos sacerdotes: Wojciech (1878-1939) y Alexander (1890-1950). El primero, tío de Juan, era el párroco de Swarzewo, encargado de la custodia del santuario de Nuestra Señora de Polonia, Reina del Mar. El segundo fue párroco de Mokre cerca de Grudziądz.


Conforme a la tradición familiar, estudió en la escuela secundaria masculina de Chelmno. Los últimos años de la escuela secundaria coincidieron con la primera guerra mundial. El año de la preparación para los exámenes en Chelmno constituyó un tiempo de esperanza para el retorno a la renacida Polonia, así como la incertidumbre y la dualidad de poderes: la administración alemana y el Consejo polaco-alemán de Trabajadores y los soldados. El seminario de Pelplin, en el que ingresó en 1919, no estaba ajeno a las turbulencias de la época.


En la pequeña capital de la diócesis también se celebraron varios mitines patrióticos, se dieron conferencias de historia y literatura polacas, se suscitaron polémicas en las páginas de Pielgrzym (Peregrino) y "Westpreussisches Volksblatt". "Sin duda que todo esto también tenía que hacer ruido dentro de los viejos muros de la catedral y del seminario" - escribió el sacerdote e historiador padre Francisco Manthey.




11:10:00 a.m.

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