Entre la poca generosidad de muchas parejas y la facilidad para abortar actualmente (esperemos que lo arregle Rajoy), nacen tan pocos niños, que no se produce el necesario recambio generacional; ello traerá graves consecuencias, pues dentro de unos años habrá 12 ó 14 millones de personas mayores, que ni se les podrá atender ni podrán cobrar sus pensiones ¡Menudo problema! Como los políticos de ayer aprobaron la mal llamada ley de interrupción del embarazo, los políticos del futuro, tendrán la ocurrencia de aprobar la ley de la eutanasia que, para restarle importancia, también la podrían llamar "Interrupción de la Vejez" y problema resuelto. Entonces y ahora, todos seremos culpables: Los que hacen las leyes, los que las aplican y los que lo consentimos. Los políticos harían bien de gobernar en futuro, esto significa adelantarse a los problemas, ayudando de verdad, a las mujeres para que no aborten y a los padres de familias numerosas.

Publicar un comentario