Carlos Tijeras, integrante del grupo paramilitar Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), asesinó al padre de Jairo en la Sierra Nevada de Santa Marta, al norte de Colombia, cuando este solo tenía ocho años.
Por su corta edad, Jairo –cuarto de los cinco hijos de Jairo Correa e Isabel López– no recuerda bien el asesinato, pero conoció los detalles por testigos del crimen. Lejos de sentir odio o resentimiento, Jairo experimentó un profundo anhelo de perdonar.
Según el testimonio que difundió el sitio web ElHeraldo.co, el joven actualmente estudia el primer ciclo de filosofía, el segundo de su camino hacia el sacerdocio.
De adolescente quería ser futbolista, pero luego descubrió que su verdadera vocación era difundir la Palabra de Dios. Por eso, al culminar la escuela, ingresó al Seminario Mayor San José, en Santa Marta.

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