«Gran dolor». Es lo que expresó el Papa por la masacre que se verificó hoy por la mañana en Japón, en un centro para minusválidos en Sagamihara, a unos 40 km. al oeste de Tokyo, en el que un hombre armado con un cuchillo mató por lo menos a 19 personas e hirió a más de 40, muchas de las cuales se encuentran muy graves.
En un telegrama firmado por el cardenal secretario de Estado Pietro Parolin, enviado al arzobispo de Tokio Peter Takeo Okada, el Papa Francisco expresa su cercanía a todos aquellos golpeados por esta tragedia, asegura sus oraciones por las víctimas y por la recuperación de los heridos.
Por tanto, en este momento difícil, invoca la bendición divina de paz y reconciliación sobre la nación japonesa.

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