“Ir al encuentro de las nuevas generaciones” ha sido la indicación del cardenal Norberto Rivera Carrera con motivo de la Misión Juvenil 2013, que se lleva a cabo en la Arquidiócesis de México.
Atendiendo a ese llamado, el Obispo Auxiliar de la VIII Vicaría “San Juan Bautista”, Mons. Andrés Vargas Peña, acompaña al equipo misionero de la Parroquia de San Bernardino de Siena, encabezado por el P. Adrián Huerta Mora, a llevar el mensaje de Jesucristo por los más escondidos callejones, canales y chinampas de Xochimilco.
El semanario Desde la fe siguió a este equipo misionero en uno de los recorridos que realizan los días lunes, martes y miércoles de cada semana, “hasta que no quede un rincón de Xochimilco sin visitar”, según palabras del P. Huerta Mora.
“Es una gracia anunciar que Jesucristo sigue haciéndose presente como bendición, como luz, para decirle a los jóvenes y a sus familias que no tengan miedo de acercarse, de conocerlo, de caminar con Él”, expresó Mons. Vargas Peña, quien durante cuatro horas tocó puertas, escuchó problemas, compartió anécdotas y dedicó una oración especial a cada uno de los fieles que le salían al encuentro.
Al paso del Obispo Auxiliar, la gente respondía de diversas maneras, unos sorprendidos al verlo cruzar empinados puentes para atravesar los canales y llegar a los alejados hogares; señoras con lágrimas en los ojos al recibir su bendición; otros pedían una oración para un familiar en problemas o enfermo, y muchos le agradecían su gesto de cercanía con una sencilla sonrisa.
Al paso de los misioneros también se evidenciaron los problemas que viven los pobladores en esas escondidas zonas de Xochimilco: canales sucios y contaminados, pobreza extrema y callejones en los que habitan muchas familias expuestas a los peligros de un terremoto u otros desastres naturales.
Pero también se apreciaron las muestras de fe que caracterizan a los xochimilcas, pues al llegar a varios hogares –como el que forman desde hace 75 años doña Guadalupe Escobar y don Juan Diego Romero– los misioneros se encontraron con una sala donde en lugar de adornos tenían un altar con imágenes religiosas de tamaño natural y al centro el Niñopa.
Un poco de esperanza
Este visiteo, además de acercar el mensaje de Dios a los jóvenes y niños, también sirve para llevar un poco de esperanza a todas las familias de Xochimilco, pues se imparten los sacramentos de la Confesión y la Unción de los enfermos, y se hace oración por la gente para aliviar un poco el dolor que les aqueja; además, se ve la manera de ayudar con despensas, camas, colchones, etc. a las personas más necesitadas que se van ubicando durante el recorrido.
“Es un encuentro con todas las familias”, expresó el padre Huerta Mora, quien durante el visiteo no se cansó de ofrecer los servicios que brinda la Parroquia de San Bernardino de Siena a los niños, adolescentes y jóvenes: más de una docena de grupos con diferentes carismas, formación permanente, preparación para recibir los Sacramentos, cursos de veranos con alimentos incluidos, convivencias el último viernes de cada mes y, lo más importante, las puertas siempre abiertas del templo para recibirlos.

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