
Si viviese don Ramón del Valle Inclán, inventor del esperpento como género literario, no daría abasto para recoger los rasgos grotescos y absurdos que nutren hoy la vida política en la moderna España. Ahí está como muestra la intervención en el Congreso de una diputada socialista que no tuvo inconveniente en llamar “verdugo” al recién nombrado ministro de Sanidad, al conocerse un nuevo caso de violencia de género. La citada diputada olvidó que esta lacra que afecta a la sociedad, tuvo sus momentos más trágicos durante las anteriores legislaturas socialistas. En este mismo contexto cabe recoger las acusaciones que otro diputado socialista lanzó al ministro de Economía a propósito del caso de Bankia… que se gestó, precisamente, con la protección del anterior Gobierno socialista, como tuvo que recordarle el ministro.

Publicar un comentario