La noticia dio la vuelta al mundo. La decisión del Papa de permitir a todos los sacerdotes absolver el pecado del aborto sin necesidad de autorizaciones especiales obtuvo un amplio consenso público. Con algunas excepciones, contadas pero significativas. Grupos pro-vida se mostraron preocupados porque la determinación “podría ser malinterpretada” y se pudiera pensar que “la Iglesia ablanda su enseñanza sobre el aborto”. Pero la medida tiene otros antecedentes, incluso papales. Como por ejemplo en 2011 con Benedicto XVI.
Al respecto, el portavoz de la Santa Sede, padre Federico Lombardi SJ, indicó, este martes, en declaraciones realizadas en la Sala de Prensa del Vaticano, que la prerrogativa que concedió el papa Francisco, durante el Año Jubilar de la Misericordia, para que los sacerdotes puedan perdonar el pecado del aborto no significa minimizar este crimen, sino hacer entender a quien lo ha cometido la gravedad del mismo.
Según la información de la agencia Zenit, el padre Lombardi dijo que “en el texto el Pontífice es claro, pues le indica a los sacerdotes que se deben preparar para esta gran tarea” sabiendo conjugar “palabras de genuina acogida con una reflexión que ayude a comprender el pecado cometido”.
Además los sacerdotes, prosiguió el portavoz, deberán “indicar un itinerario de conversión verdadera para llegar a acoger el auténtico y generoso perdón del Padre que todo lo renueva con su presencia”.
Y precisó que normalmente el perdón del pecado para quienes cometieron o participaron de alguna manera en un aborto, puede ser dispensado solamente por el obispo local o por el sacerdote por él indicado.
Con motivo de este acontecimiento, el Papa “decidió conceder a todos los sacerdotes para el Año Jubilar, no obstante cualquier cuestión contraria, la facultad de absolver del pecado del aborto a quienes lo han practicado y arrepentidos de corazón piden por ello perdón”.
Lombardi señaló además, que el Santo Padre indica en la carta enviada a monseñor Fisichella, presidente del Consejo Pontificio para la Nueva Evangelización, que “uno de los graves problemas de nuestro tiempo es, ciertamente, la modificación de la relación con la vida. Una mentalidad muy generalizada que ya ha provocado una pérdida de la debida sensibilidad personal y social hacia la acogida de una nueva vida. Algunos viven el drama del aborto con una consciencia superficial, casi sin darse cuenta del gravísimo mal que comporta un acto de ese tipo”.
Por ello insistió el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el perdón tiene que abrir las puertas a la conversión de las personas que cometieron este pecado.
“El perdón de Dios -escribe el Pontífice en la carta- no se puede negar a todo el que se haya arrepentido, sobre todo cuando con corazón sincero se acerca al Sacramento de la Confesión para obtener la reconciliación con el Padre”.
Precisó el portavoz del Vaticano, que esta facultad extendida a los sacerdotes será válida durante el Jubileo de la Misericordia.
El texto escrito por el Papa reconoce las dificultades que viven quienes lo han practicado: “Muchos otros, en cambio, incluso viviendo ese momento como una derrota, consideran no tener otro camino por donde ir. Pienso, de forma especial, en todas las mujeres que recurrieron al aborto. Conozco bien los condicionamientos que las condujeron a esa decisión”.
En su carta el Pontífice además demuestra que conoce a fondo el tema: “Sé que es un drama existencial y moral. He encontrado a muchas mujeres que llevaban en su corazón una cicatriz por esa elección sufrida y dolorosa. Lo sucedido es profundamente injusto; sin embargo, sólo el hecho de comprenderlo en su verdad puede consentir no perder la esperanza”.
"La Iglesia siempre perdonó los abortos", aclara monseñor Aguer
"La Iglesia siempre perdonó los abortos. No es algo nuevo", señaló el Arzobispo de La Plata (Argentina), monseñor Héctor Aguer, para aclarar la desinformación extendida acerca de la carta del Papa Francisco.
Ante ello, monseñor Aguer dijo a un medio local que "el periodismo en general no ha entendido la cosa, porque la mayor parte de los sacerdotes de La Plata tienen la potestad de absolver a los que realizaron abortos y se arrepienten. El Santo Padre para el año próximo -llamado Año de la Misericordia- da una facultad general a todos los sacerdotes, pero la facultad ya existía, no es algo nuevo".
Como se recuerda, ayer en su carta Francisco escribió que “el perdón de Dios no se puede negar a todo el que se haya arrepentido, sobre todo cuando con corazón sincero se acerca al Sacramento de la Confesión para obtener la reconciliación con el Padre. También por este motivo he decidido conceder a todos los sacerdotes para el Año jubilar, no obstante cualquier cuestión contraria, la facultad de absolver del pecado del aborto a quienes lo han practicado y arrepentidos de corazón piden por ello perdón”.
De acuerdo al derecho canónico, solo los obispos y algunos sacerdotes facultados para ello pueden perdonar el pecado del aborto debido a la gravedad del mismo. En ese sentido, la decisión anunciada ayer por Francisco ha sido extender esta facultad a todos los sacerdotes durante el Año de la Misericordia.
Esto puede convertirse, en la práctica, en un problema. No por el fondo de la cuestión, sino por el método. Con diócesis de millones de fieles, ¿cuántas veces es posible ver al obispo? Por esta razón, desde hace algunos años muchos pastores han respondido a las dificultades concretas concediendo permisos especiales a sacerdotes seleccionados, que pueden perdonar el aborto de manera permanente.
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