Hoy el reto del amor es escuchar con atención

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Las obras del claustro siguen avanzando a toda velocidad. Ahora los obreros están en la zona del tejado. Al parecer, tienen que quitar un par de filas de tejas, y cambiar unas cuantas vigas y piedras...

El otro día bajaba corriendo al rosario, y de pronto... ¡¡brooooom!! Casi acabo agarrada a las vigas del techo del susto... Resulta que, para ir más rápido, los obreros han decidido cerrar las puertas del claustro y lanzar todos los escombros desde arriba. Como todo el claustro está cerrado por cristales, se veía perfectamente cómo caía esa peculiar cascada de tejas y piedras...


Al acabar el rosario, salimos de la capilla, y, como la única salida da al claustro, todas vieron la caída de escombros a través de las ventanas. Por supuesto, surgieron mil reacciones:


-¡Oh, fíjate...!


-¡Qué buen ritmo lleva la obra, ¿verdad?!


-Ay, Dios mío, lo que queda...


-Uf, la cantidad de polvo que se está levantando...


Cuando ya continuábamos el camino, Israel se me acercó y me comentó:


-Yo creo que esta técnica de lanzar escombros no es del todo segura.


-¿Noooo? -pregunté incrédula.


-Fíjate: si una piedra al caer chocase ahí, rebotaría justo a la ventana -dijo señalando uno de los cristales.


-¡No, mujer! -contesté sin darle importancia-. Estos hombres son unos profesionales, saben lo que hacen.


Al día siguiente, justo antes de comer, me acerqué a Israel y le comenté: -¿Sabes? Se ha roto justo el cristal que señalaste... Efectivamente, ¡rebotó una piedra!


Las dos nos echamos a reír. Por supuesto, aproveché para pedirle perdón por no haber tomado en serio sus palabras...


Hoy el reto del amor es escuchar con atención. Seguro que tienes alguna persona a tu lado a la que escuchas, pero sin darle ninguna importancia: el niño con sus aventuras del cole, esa persona mayor con sus historias de antes, ese compañero que...


Hoy te invito a que pares con Cristo. Deja que su amor inunde tu corazón, ¡disfruta sintiendo que Él se vuelca totalmente en ti! ¡Para Él eres muy importante! Y, a lo largo del día, cuando alguien te cuente algo, da la mano a Cristo. ¡Pídele poder escuchar con atención! Que hoy la escucha atenta sea el gesto de tu amor. ¡Feliz día!


VIVE DE CRISTO



Las obras del claustro siguen avanzando a toda velocidad. Ahora los obreros están en la zona del tejado. Al parecer, tienen que quitar un par de filas de tejas, y cambiar unas cuantas vigas y piedras...

El otro día bajaba corriendo al rosario, y de pronto... ¡¡brooooom!! Casi acabo agarrada a las vigas del techo del susto... Resulta que, para ir más rápido, los obreros han decidido cerrar las puertas del claustro y lanzar todos los escombros desde arriba. Como todo el claustro está cerrado por cristales, se veía perfectamente cómo caía esa peculiar cascada de tejas y piedras...


Al acabar el rosario, salimos de la capilla, y, como la única salida da al claustro, todas vieron la caída de escombros a través de las ventanas. Por supuesto, surgieron mil reacciones:


-¡Oh, fíjate...!


-¡Qué buen ritmo lleva la obra, ¿verdad?!


-Ay, Dios mío, lo que queda...


-Uf, la cantidad de polvo que se está levantando...


Cuando ya continuábamos el camino, Israel se me acercó y me comentó:


-Yo creo que esta técnica de lanzar escombros no es del todo segura.


-¿Noooo? -pregunté incrédula.


-Fíjate: si una piedra al caer chocase ahí, rebotaría justo a la ventana -dijo señalando uno de los cristales.


-¡No, mujer! -contesté sin darle importancia-. Estos hombres son unos profesionales, saben lo que hacen.


Al día siguiente, justo antes de comer, me acerqué a Israel y le comenté: -¿Sabes? Se ha roto justo el cristal que señalaste... Efectivamente, ¡rebotó una piedra!


Las dos nos echamos a reír. Por supuesto, aproveché para pedirle perdón por no haber tomado en serio sus palabras...


Hoy el reto del amor es escuchar con atención. Seguro que tienes alguna persona a tu lado a la que escuchas, pero sin darle ninguna importancia: el niño con sus aventuras del cole, esa persona mayor con sus historias de antes, ese compañero que...


Hoy te invito a que pares con Cristo. Deja que su amor inunde tu corazón, ¡disfruta sintiendo que Él se vuelca totalmente en ti! ¡Para Él eres muy importante! Y, a lo largo del día, cuando alguien te cuente algo, da la mano a Cristo. ¡Pídele poder escuchar con atención! Que hoy la escucha atenta sea el gesto de tu amor. ¡Feliz día!


VIVE DE CRISTO



3:36:00 a.m.

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