El mensaje afirma que el Pontífice recibió “con profundo pesar la noticia del devastador terremoto que sacudió Tainan”, en el sur de Taiwán.
A su vez, envía “sus condolencias en la oración” a los familiares de los fallecidos y su cercanía a los heridos, así como su aliento al personal de rescate y a las autoridades civiles.
Además, el Papa encomienda a los difuntos a la tierna misericordia de Dios e invoca abundantes bendiciones divinas, consolación y fortaleza sobre todos los que sufren y todos los afectados por esta tragedia.
El pasado viernes un terremoto de magnitud 6,4 en la escala de Richter dejó de momento 23 muertos y 505 heridos (24 de ellos muy graves) y unos cien atrapados en Tainan, al sur de la isla, según datos del Servicio Nacional de Emergencias y bomberos.

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