Los presos de una cárcel de Bolivia y la alegría de volver a celebrar misa tras una larga espera por la crisis del coronavirus
Estaban muy necesitados de un mensaje de esperanza y paz. Pero finalmente lo tuvieron. Los presos del Centro de Readaptación Productiva de Montero (Ceprom) volvieron a celebrar la misa con alegría.
Esto gracias a la presencia del padre Juan Kukla, párroco de Nuestra Señora Mercedes. Es que la ausencia de la Iglesia en el lugar se dio durante ocho meses por la pandemia del coronavirus.
Según la crónica del portal de la Arquidiócesis de Santa Cruz, los presos expresaron de manera espontánea la alegría de volver a tener la compañía de un sacerdote.
A pesar del riesgo de coronavirus
En la cárcel de Montero hay unos 600 presos, prosigue el artículo. Esto hace que el riesgo de contagio de coronavirus sea muy alto. No obstante, se hace énfasis en que la misericordia de Dios también se hizo presente en el lugar. Hasta ahora no se presentó ningún caso de coronavirus.
Pastoral penitenciaria
Detrás de esta visita cargada de esperanza se encuentra la labor de varios voluntarios. Pertenecen a la parroquia Nuestra Señora de Las Mercedes. Todo dentro del programa de “Pastoral penitenciaria”, acciones para ayudar a los privados de libertad. Verdadera respuesta aquello de “Estuve preso y me visitaste” (Mt 25, 31-46).

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