Entrevista al purpurado hondureño sobre cuanto ha vivido en ese período con los tres diversos papas
Ciudad del Vaticano, 04 de marzo de 2014 (Zenit.org) H. Sergio Mora | 2 hits
Honduras festejó los 13 años que su eminencia Oscar Rodríguez Maradiaga, cumpió como cardenal del país, recordando ese 21 de febrero de 2001 cuando fue elevado por el papa Juan Pablo II. Fue el primer cardenal que tuvo Honduras y el purpurado asumió en Roma como titular de la iglesia Santa María de la Esperanza.
En diversos templos de Honduras ofrecieron la santa misa por su persona, teniéndolo particularmente presente ahora que viajó a Roma para acompañar al papa Francisco con el llamado Consejo de los ocho cardenales.
Con motivo de la plenaria de la Pontificia Comisión para América Latina, que concluyó el viernes pasado en Roma, ZENIT pudo preguntarle cómo vivió los tres papas de su cardenalato, respuestas que compartimos con nuestros lectores.
“El Señor ha sido muy generoso --indicó el primer purpurado nombrado en Honduras-- en darme la posibilidad de 13 años de cardenal”. Recordó que fue nombrado por Juan Pablo II: “Fue un momento inolvidable. Me recuerdo cuando me estaba entregando el birrete, me golpeó sobre el hombro y me dijo en italiano: 'bravo' 'bravo' (muy bien, muy bien)”. Y comentó que lo sintió como un padre: “Fue siempre para mi como un padre y encontré en él siempre un apoyo muy grande, también en tiempos de mucha dificultad especialmente políticas, en mi país” dijo.
“Posteriormente con el papa Benedicto --prosiguió el cardenal-- tuve una relación muy bella. Apenas, elegido nos recibió en la sala clementina y allí fue un momento de gran confianza. Él recibía a cada uno de nosotros a medida que íbamos llegando y nosotros estábamos delante de él los minutos que podíamos. Él me dijo: ¿Qué puedo hacer por tí? Y le dije: santidad no necesito nada más que mis auxiliares, porque hace cinco años que los he pedido y aún nada. Y me dijo, 'en menos de un mes tendrás el primero'” y el purpurado hondureño añadió “Y así fue”.
Indicó que posteriormente Benedicto XVI lo recibió: “El Papa quería conocer la situación del país, le hablé, tuvimos una audiencia de 45 minutos inolvidables y me dio mucha fuerza para los problemas difíciles”. Recordó que algún tiempo después “llegó otra situación política muy difícil en mi país y encontré en él un apoyo”.
“Lógicamente él cuando renunció, yo sentí por tercera vez mi orfandad, tengo que decirlo” confió el cardenal. Y precisó: “La primera vez fue cuando murió mi padre, yo tenía 19 años y era seminarista; la segunda, cuando murió Juan Pablo II a quien consideré mi padre espiritual; y ahora, cuando en febrero del año pasado Benedicto presentó la dimisión sentí mucha tristeza”.
El purpurado Hondureño recordó entretanto que “la esperanza que no defrauda, como dice San Pablo y llegó la elección del papa Francisco, con quien somos muy amigos desde hace mucho tiempo”. Reconoció que el Papa “me ha confiado una responsabilidad no tan fácil pero da gusto, porque él nos acompaña en todo momento, y nos acompaña como hermano, no para decir esto está bueno o esto está malo, sino al contrario para animarnos a continuar en nuestro trabajo”.
Y concluyó la pequeña entrevista indicando que “para el aniversario de la elección del papa Francisco hemos organizadoen toda Honduras una adoración perpetua al Santísimo y un día de oración, y el domingo anterior (porque la fecha cae durante la semana) haremos eucaristías en todo el país para darles gracias a Dios por nuestro papa Francisco”.
Rodríguez Maradiaga en aquellas primeras expresiones manifestó que “en este cardenalato quisiera abrazar al pueblo hondureño, principalmente a los jóvenes que son la fuerza del pueblo hondureño… No teman abrirle el corazón a Cristo”.
El cardenal Rodríguez llena de orgullo a todos los hondureños.
Añadió que “díganle sí a lo que es sí, y no a lo que es no. No teman entregar su vida que vale la pena entregarla a lo que es noble. Jóvenes no se acostumbren a la corrupción, no acepten un mundo mediocre y traten de alcanzar metas mejores en su vida, estudio, trabajo, familia y a Dios”.
Rodríguez Maradiaga comenzó a motivar no solo a los jóvenes, sino a la comunidad católica y hasta a los gobernantes a quienes exhortó construir una mejor Honduras.
Asimismo en la celebración de ayer recordaron las palabras del entonces presidente Carlos Flores, quien manifestó que “estos sentimientos muy pocas veces los podemos experimentar, en ese momento cuando vimos que nuestro cardenal era impuesto de su cardenalato, sentimos aquellas vibraciones profundas que solo se sienten una vez tan históricas como es el día de hoy”.
Añadió que, “es un privilegio y un honor en un día tan espiritual de nuestro país, que lo que indica esa tremenda fe y devoción y esperanza que las cosas nos tienen que ir mejor como efectivamente nos tiene que ir”.
El cardenal fue el impulsor de lograr la condonación de la deuda externa que mantenía el país y esa fue uno de sus anhelos para que los gobiernos no siguieran oprimidos con las deudas externas.
RESEÑA HISTÓRICA DEL CARDENALATO
El cardenal Rodríguez ha sido muy cercano al papa Francisco y mantienen una excelente relación.
Fue ordenado en 1970 en Guatemala, ese mismo año fue designado como asistente del arzobispo de Tegucigalpa.
Entre 1975 y 1978 ejerció el cargo de Decano de la Facultad de Teología de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala, hasta que recibió el nombramiento como obispo el 8 de diciembre de 1978.
En 1981 fue nombrado Obispo de la Diócesis de Santa Rosa de Copán, cargo que administró hasta 1984.
El 8 de enero de 1993 fue nombrado arzobispo de Tegucigalpa. En el consistorio del 21 de febrero de 2001 el papa Juan Pablo II le nombró cardenal de Santa María de la Esperanza y fue el primer hondureño en obtener esta dignidad.
A la muerte de Juan Pablo II fue citado como uno de sus posibles sucesores en el solio pontificio. Recibió en 2008 el premio Frankl del Ayuntamiento de Viena por su compromiso con los pobres.
Se hicieron célebres sus batallas contra la droga y la corrupción, que lo han obligado a viajar con escolta.
En la Iglesia hispanoamericana es generalmente reconocida su habilidad para conjugar modernidad y tradición.
En los días posteriores al ataque a Irak a finales de marzo de 2003, declaró que las verdaderas armas de destrucción masiva son la pobreza y la injusticia, que es preciso repensar los principios del derecho internacional y que los países más pequeños, como los de Hispanoamérica, no pueden negociar como vasallos de un imperio.
Es miembro de la Congregación para el Clero, del Consejo Pontificio de la Justicia y de la Paz, del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, de la Pontificia Comisión para América Latina y del Consejo Especial para América de la Secretaría General del Sínodo de Obispos; el 5 de junio de 2007 Benedicto XVI le nombró presidente cuatrienal de Caritas Internationalis.
Desde 1996 dirige la Conferencia Episcopal Hondureña.
Rodríguez Maradiaga ha realizado importantes campañas por la defensa de los derechos humanos en Latinoamérica por la condonación de la deuda externa y ha participado activamente en negociaciones de paz con grupos disidentes.
Fue uno de los ocho cardenales elegidos por el papa Francisco para conformar y presidir el Consejo de Cardenales que busca ayudarle en el gobierno de la Iglesia y reformar la Curia Romana.
TRAYECTORIA
Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga es hijo del matrimonio de Andrés Rodríguez y Raquel Maradiaga.
Realizó sus estudios primarios y secundarios en el Instituto Salesiano San Miguel, graduándose de bachiller, ingresando a la Congregación Salesiana o Salesianos de Don Bosco (Sociedad de San Francisco de Sales) en 1961, poco antes de completar su formación de magisterio, estudió teología y filosofía en el seminario, además de música clásica, su pasión juvenil.
Posee estudios de piano, saxofón, armonía y composición y dirigió una orquesta en el Seminario Mayor.
Es además un destacado intelectual, doctorado en teología en la Universidad Pontificia Salesiana antes de estudiar psicología clínica y psicoterapia en Innsbruck. Entre 1963 a 1975 ejerció la enseñanza elemental y después fue profesor de química, física, música sacra y al fin de teología moral y eclesiología.
Domina cinco idiomas, además de su idioma natal: inglés, francés, italiano, alemán y portugués, además posee el título de piloto aeronáutico.
(04 de marzo de 2014) © Innovative Media Inc.

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