05/03/2014 - Cartas de los lectores
Una carta comentando el artículo sobre el Dr. Nathanson, de Carlota Sedeño
Tenía noticias del Dr. Nathanson y de su "giro copernicano", pero no tan próximas como la que nos ha suministrado Carlota Sedeño en este artículo . No pretendo comparar a este médico actual defensor de la vida con San Pablo, ni muchísimo menos, pero hay algunos detalles que dan mucho que pensar. ¿Quién fue el enemigo feroz de los cristianos?, y ¿quién fue el enemigo feroz de los embriones y fetos humanos? ¿A quien iluminó Dios dejándole temporalmente ciego?; ¿de qué se valió Dios para iluminar al Dr. Nathanson, dejándole aturdido?: de las ecografías. ¿Quién fue el gran apóstol de los gentiles convertidos al cristianismo?, y quién es ahora uno de los tenaces y contundentes defensores de la vida de los seres humanos gestantes, especialmente ante los paganos que siguen obcecados con sus prácticas abortivas. ¿No indican claramente uno y otro que donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia? De esta realidad misteriosa trata muy bien San Agustín, especialmente en sus "Confesiones", que escribió y publicó para dar gloria a Dios, no para gloriarse a sí mismo. Ver:

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