¿Las previsiones del tiempo te obsesionan?

Las predicciones meteorológicas baten a menudo récords de audiencia. Muchas personas en el mundo entero se informan cada día del tiempo que va a hacer. Para algunos, esta consulta supone una exigencia profesional, ya que muchas actividades son dependientes del clima, como la agricultura o el turismo.

A otras personas les influye el tiempo que haga. Se habla entonces de “meteosensibilidad”.

Y después, están quienes han desarrollado una auténtica adicción a la meteorología. Los especialistas reconocen, en efecto, la existencia de un Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) ligado a la consulta constante de la previsión meteorológica. Los “meteoadictos” se conectan varias veces al día a la información meteorológica, un comportamiento que pone de manifiesto cierta angustia.

El motivo pues por el que hacemos estas consultas, por el que nos interesamos en la información meteorológica dice mucho ti, incluso en el plano espiritua.

¿Vives con confianza?

A quienes tienen una virtud muy vinculada a la moderación: la estudiosidad. Son aquellos que viven el deseo de conocimiento. Por el contrario, dos vicios se oponen a esta virtud. Uno por defecto y otro por exceso. La negligencia en el deber de aprender lo que es necesario conocer, y la curiosidad desmedida.

En 2013 el papa Francisco que “[el cristiano debe] caminar en la vida con este Espíritu: el Espíritu de Dios, que nos ayuda a juzgar, a tomar decisiones según el corazón de Dios. (…) Pero en el Evangelio nos encontramos ante otro espíritu, contrario a este de la sabiduría de Dios: el espíritu de la curiosidad, cuando nosotros queremos adueñarnos de los proyectos de Dios, del futuro, de las cosas conocer todo, tomar todo en nuestra mano”.

Nuestra relación, satisfecha o no, con la meteorología, puede, por tanto, ser indicadora de nuestro grado de confianza en Dios. La “meteomanía” puede poner de relieve una necesidad de controlarlo todo, de poder prever y dominar el futuro.

Aparece entonces como el síntoma de un mal más profundo: la dificultad o la negativa a abandonarse en lo que sea que Dios quiera. Y Dios, según nos dice el Catecismo, guarda y gobierna todo lo que creó. (…) La divina providencia es concreta e inmediata y tiene cuidado de todo, de las cosas más pequeñas hasta los grandes acontecimientos del mundo y de la historia” (CIC, 302-303). 

En este sentido, también la meteorología forma parte del plan de Dios. Aprendamos pues a informarnos sin perder la confianza. 

Nicolas Buttet

Let's block ads! (Why?)

Publicar un comentario

[facebook][blogger]

Hermanos Franciscanos

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Con tecnología de Blogger.
Javascript DisablePlease Enable Javascript To See All Widget