28/08/2015 - La firma
La capacidad de interrogarnos
Ese conjunto de preguntas existenciales, tendrían que configurar nuestro universo mental, para dar soporte a lo que podríamos llamar, nuestra inteligencia espiritual
Da la impresión, que vamos perdiendo nuestra capacidad de interrogarnos. Delante de aquellas preguntas vitales de nuestra existencia, como puede ser, por ejemplo: ¿porqué existo?... ¿porqué existe todo lo que me rodea?... ¿porqué hay todo en lugar de nada?... ¿que puedo hacer yo en este mundo?... ¿que espera el mundo de mi?... Todo este conjunto de preguntas existenciales, tendrían que configurar nuestro universo mental, para dar soporte a lo que podríamos llamar, nuestra inteligencia espiritual.
Esta inteligencia interrogativa, la tenemos seriamente debilitada, porque en su lugar situamos todas aquellas necesidades organizativas para poder vivir. ¿Que cantidad de dinero necesito para pasar el mes? ¿Que necesito comprar hoy? ¿Que ropa se llevará esta temporada? Que partidos de fútbol hay este domingo? De esta manera, todo lo que es instrumental y de ocio, nos toma el espacio de todo aquello que es pensamiento interrogativo. Para ir bien, hay que dejar espacio a estas dos realidades, porque ambas se necesitan y se complementan. La inteligencia interrogativa o espiritual, nos sitúa delante de todo aquello que nos ultrapasa, el misterio, y puede tener o no tener un componente religioso, pero tanto si lo tiene como sino lo tiene, siempre nos dará la capacidad de escuchar la voz interior que nos marca la misión que tenemos en nuestra vida. Esto genera unas necesidades vitales de justicia, de verdad, de reconciliarse consigo mismo y con los otros, necesidad de ser generadores de paz, necesidad de respetar y sentirse respetado, de amar y sentirse amado. La práctica habitual de todas estas necesidades existenciales, nos abre la puerta a grandes beneficios vitales y humanos. La persona que tiene despierta su inteligencia espiritual, tiene cada vez mas claro, que ha de hacer en este mundo. Tiene mas resistencia a dejarse colonizar por el consumismo o caer en posiciones de intransigencia o fundamentalismo. Hemos oído decir más de una vez, que las convicciones fuertes, son la puerta de entrada a los fundamentalismos. Esto puede ser verdad, pero no siempre. Porque aquellas convicciones que generan buena convivencia,, que generan buenas relaciones, que generan bien común, y que respetan los derechos fundamentales de las personas y de los pueblos, son necesariamente generadoras de un mundo mejor. En estas condiciones, el mundo a nuestro alrededor, cambia aunque sea en las pequeñas cosas de cada día. Y una sonrisa es más que una sonrisa, un beso es más que un beso, porque descubrimos que el encuentro con el otro, es un momento sagrado que no podemos desaprovechar.
This entry passed through the Full-Text RSS service - if this is your content and you're reading it on someone else's site, please read the FAQ at fivefilters.org/content-only/faq.php#publishers.

Publicar un comentario