
Un mensaje claro es el que 101 premios Nobel enviaron a los líderes mundiales reunidos ayer jueves en una cumbre virtual sobre el cambio climático: ¡dejemos de usar combustibles fósiles ya!
Los firmantes de la petición han dicho en su carta que los combustibles fósiles, deben permanecer donde les corresponde y donde han estado durante millones de años: en las capas inferiores del planeta. Eliminar su uso va a evitar el colapso.
“La quema de combustibles fósiles es responsable de casi el 80 por ciento de las emisiones de dióxido de carbono desde la revolución industrial”, escriben en una carta que apenas se dio a conocer ayer por la mañana.
Más adelante, los firmantes de la carta, que incluye entre otras personalidades al Dalai Lama, señalaron a los líderes mundiales que “permitir la continua expansión de esta industria es inconcebible”.
Si esto es “inconcebible”, no lo es para gobiernos como el de México, cuyo presidente, Andrés Manuel López Obrador, ha estado empeñado en extender a la petrolera mexicana Pemex e incluso se ha embarcado en la construcción de una nueva refinería en Dos Bocas (Tabasco)
Son ustedes los que tienen que tomar las determinaciones
Mientras que los líderes políticos suelen echarle la culpa a los industriales de las emisiones de dióxido de carbono, los firmantes de la carta piensan, justamente, lo contrario. Para ellos son los líderes políticos los que tienen que actuar
“Los líderes, y no la industria, tienen el poder y la responsabilidad moral de tomar medidas audaces para abordar esta crisis», afirman en su misiva dirigida a los participantes de la cumbre virtual, convocada por el presidente de Estados Unidos, Joe Biden.
Una de las peculiaridades de la carta es que va más allá de la queja o de la urgencia de acción. Habla de los tres pasos mínimos que se tienen que dar para detener el deterioro del clima planetario y los estragos del calentamiento global.
Poner fin a la expansión de la producción de petróleo, gas y carbón; eliminar la producción de combustibles fósiles existente de una manera equitativa; e invertir en la transición mundial hacia las energías renovables, son esos tres pasos.
“Además de ser la principal fuente de emisiones, la extracción, el refinado, el transporte y la quema de combustibles fósiles conlleva costes locales de contaminación, medioambientales y sanitarios. Estos costos los pagan a menudo los pueblos indígenas y las comunidades marginadas”, menciona la carta.
Eco de la demanda mundial
La misiva, que fue coordinada por la Iniciativa del Tratado de No Proliferación de Combustibles Fósiles, trae la firma de premios Nobel como Tawakkol Karman, Elfriede Jelinek y Jody Williams.
También se hacen eco de esta demanda mundial premiados de la talla de Leymah Gbowee; Frances H. Arnold, Harald zur Hausen, o Christopher Pissarides quienes afirman que los esfuerzos para cumplir con los términos del Acuerdo de París y para reducir la demanda de combustibles fósiles se verán socavados si la oferta sigue creciendo.
“El sistema de combustibles fósiles es global y requiere una solución global, una solución en la que debe trabajar la Cumbre del Clima de los Líderes”, escribieron. “Y el primer paso es mantener los combustibles fósiles bajo tierra”, terminaron diciendo estos 101 premios Nobel a los líderes del mundo.
La cumbre se desarrolló con la asistencia del líder chino Xi Jinping, así como de Vladimir Putin, presidente de Rusia, lo cual fue un paso importante dado el ambiente de distancia que existe entre estos dos líderes y el presidente Joe Biden de Estados Unidos.
De vez en cuando –quizá solamente por cumplir—los poderosos de la tierra olvidan su orgullo y piensan no en las próximas elecciones sino en las próximas generaciones. La pregunta que se hacen los 101 firmantes de la carta es la misma que nos hacemos todos: ¿la habrán leído?

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