«El beso de Jesús», cuando una bella historia convertida en fake news

Atribuyen a Rubén Pérez Ayala, sacerdote fallecido en la explosión del miércoles en Madrid, como el protagonista de una historia preciosa que publicamos en Aleteia

Nuestra colaboradora Cecilia Zinicola publicó a comienzos del mes de diciembre una bonita historia titulada «El beso de Jesús». Gracias a ella pudimos conocer una preciosa anécdota vivida por Don José Rodrigo López Cepeda hace más de 10 años poco tiempo después de haber sido ordenado sacerdote y fue nombrado párroco del santuario de Santa Orosia, ubicado en los montes de Yebra de Basa, en el Pirineo aragonés (España).


PADRE CEPEDA

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Él mismo sacerdote fue quien primero tituló, redactó y publicó esta experiencia en su página de Facebook. En Aleteia su historia nos pareció tan bonita que quisimos hacérsela llegar a nuestros lectores siempre mencionando la fuente original y sus dos protagonistas: Don José Rodrigo López Cepeda y el pequeño Gabriel, un niño con una enfermedad degenerativa en los huesos y con problemas evidentes de psicomotricidad.

RUBEN PEREZ AYALA
Parroquia Virgen de la Paloma

Una historia real

Curiosamente, ayer, pocas horas después de conocer la triste noticia del fallecimiento de Don Rubén Pérez Ayala, el sacerdote que resultó herido el pasado miércoles en una explosión de gas en Madrid, somos muchos los que hemos recibido a través de WhatsApp la historia de «El beso de Jesús».


RUBEN PEREZ AYALA

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Así, la anécdota seguía siendo la misma, Gabriel seguía protagonizando el relato, pero quien supuestamente había escrito esta anécdota personal era otro sacerdote, el recién fallecido Rubén Pérez Ayala. Además, se comenta también que Gabriel tiene Síndrome Down, discapacidad no mencionada por Don José.

PADRE CEPEDA
@parroquia.delapaz

El otro protagonista

No sabemos cuales fueron las intenciones de quien compartió esta anécdota de López Cepeda haciéndola pasar como una experiencia vivida por Pérez Ayala. El verdadero protagonista de esta historia conoció al pequeño Gabriel seis meses después de haber sido ordenado sacerdote (hace ya más de 10 años). Este último dato es el único donde encontramos una coincidencia con Don Rubén Pérez Ayala quien ha fallecido, según informó el arzobispado de Madrid, medio año después de que fuera «ordenado sacerdote por el arzobispo de Madrid, cardenal Carlos Osoro, el pasado mes de junio”.

La bella verdad

Con esta publicación queremos alertar a nuestros lectores sobre cómo lo que nos llega a través de las redes sociales puede ser manipulado. Contrastar la información se ha convertido en una necesidad para todos porque, como vemos, también hay falsedad en las bellas historias.

Lo bueno es que la realidad y la verdad es aun más bella. No solo hemos de estar agradecidos por la vida y la respuesta vocacional de Don Rubén Pérez Ayala y por la del pequeño Gabriel. También lo estamos por el sí de Don José Rodrigo López Cepeda, que tras más de 10 años de sacerdocio seguro que tiene muchas más bellas anécdotas por contar.

Y si quieres conocer una anécdota real protagonizada por Don Rubén Pérez Ayala, puedes seguir leyendo Aleteia. Y es que, durante el confinamiento vivido el año pasado en España, Rubén y otros sacerdotes quisieron alegrar a sus vecinos con canciones que interpretaban asomándose a los balcones de un edificio ahora derrumbado.

La realidad suele ser más bella que la ficción.


father Gabriel Benedicto

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